Es un plato muy castizo y sano a la vez. “Conejo guisado en salsa”. La carne de conejo tiene poca grasa, pero un sabor muy suave y característico.

Preparamos todos los ingredientes.

Cortamos la verdura en trozos no muy pequeños, ya que yo los voy a triturar para la salsa, (si no los vais a triturar picarlos más pequeños, la receta queda igual de rica, pero la salsa menos densa).

Si queréis podemos añadir unos champiñones a la salsa, ya que encajan perfectamente.

Preparo el vino blanco, aceite y agua templada, o en su defecto, podemos usar caldo de verduras o de pollo.

Ponemos al fuego la cazuela o la olla a presión. A mi me gusta que se haga poco a poco, por eso utilizo cazuela.
Le añadimos el aceite virgen.

Salamos y marcamos el conejo.


Una vez marcado el conejo, lo retiro y reservo.

En la misma cazuela que hemos marcado el conejo, empezamos a pochar la verdura.

Empezamos con la cebolla, puerro, pimientos y ajo.
Como véis, no hace falta picarlo muy fino, ya que después lo vamos a pasar por la batidora, o el chino.


Una vez que se haya empezado a cambiar de color, añado el champiñón y la zanahoria.

Continúo pochando la verdura.

Siguiente paso es añadir el tomate frito y la pulpa de pimiento choricero, dejo que se mezclen los sabores y a continuación añado el conejo que ya habíamos marcado.

Dejamos unos 5 minutos que se haga todo junto.

Añaimos el vino blanco y dejamos que reduzca y se evapore el alcohol. Aproximadamente 10 minutos.

Añadimos el agua o el caldo que hayamos elegido.

Dejamos que se haga, y que se vaya guisando a fuego lento, durante una hora, (dependerá del tamaño y peso del conejo).

Pasado ese tiempo, retiro el conejo y batimos la verdura, o la pasamos por el pasa puré.

Añadimos el conejo y dejamos que poco a poco se vaya haciendo, durante unos minutos. El tiempo ahora, va a depender de si está más o menos hecho.

En mi caso, lo he tenido haciendo 20 minutos más. De esta manera, se ha ido evaporando el agua, y por tanto la salsa ha engordado un poco más.

Al ser plato de salsa, recomiendo como siempre hacerlo el día anterior, ya que ganan mucho los sabores.
Ahora a disfrutar del plato, on egin familia.
