El restaurante sidrería Casa Ballongo está cogiendo la carretera que nos lleva a San Estaban de las Cruces y llegados a El Calderu a mano izquierda encontraremos el Restaurante Sidra Ballongo. Donde Faustino y su mujer Nuria, no sólo nos van a dar de comer de forma maravillosa, sino que además te van a hacer sentir como si estarías en tu propia casa. Está a pie de carretera, así que ten cuidado no te lo vayas a pasar.

Según entras, estas ya dentro del bar, donde en invierno suelen dar la mayor parte de las comidas. Dejando la cocina a la derecha pasas a otros dos comedores, que están decorados con trofeos de caza del propio Tino.

Tino tiene muchas cosa buenas, no en vano ha sido un gran jugador de rugby, pero una de ellas es sin duda su honestidad. Te ofrecerá siempre lo mejor que el tenga en ese momento, así que no se va a regir por una carta preestablecida, y lo que es mejor, tratándose de caza, el sólo cocina lo que el ha cazado. Lo cual es una muy buena garantía.

Prepara unos platos maravillosos, pero para mi el revuelto de oricios, algas y gambas, me parece el mejor revuelto que he comido en mi vida.

Prepara unas croquetas de carne de caza, jamón, chipirones, hongos, etc, realmente buenas.

Tiene unas cebollas rellenas, muy típicas en Asturias, deliciosas.

Tiene también muy buen pulpo, riquísimas almejas, solomillo de jabalí, corzo o venado, y muchas cosas más, pero insisto, no todo lo tiene todos los días. Eso sí, si le llamas con antelación le puedes pedir casi cualquier cosa.

Por supuesto que también tiene muy buenas txuletas y entrecots.

Tiene muy buenos helados, que elaboran ellos mismos, y la ventaja de tener un hijo repostero, con lo que a veces tienen unos postres únicos. Siempre suelen tener el tocinillo de cielo, que como su nombre indica es absolutamente celestial.

No me queda nada más que dar las gracias tanto a Nuria, como a Tino, por esos grandes momentos que me han hecho pasar.